Argentona es un municipio de la comarca del Maresme, en la provincia de Barcelona, Cataluña (España). Su territorio combina un casco urbano consolidado, núcleos residenciales dispersos y una rica diversidad natural, destacando por su patrimonio histórico, cultural y su tradición agroindustrial e industrial. El nombre “Argentona” parece derivar del latín argentum (“plata”), posiblemente en referencia a depósitos minerales, actividad metalúrgica antigua o a la claridad de sus rieras. A lo largo de los siglos, el municipio ha integrado su historia y cultura locales con un desarrollo urbano moderno y la proximidad a la costa y otros núcleos del Maresme.
Geografía
El núcleo principal se sitúa en el margen derecho de la Riera de Argentona, un curso de agua intermitente. Además del casco histórico, el término municipal incluye otras poblaciones y urbanizaciones —como San Miquel del Cros— así como zonas residenciales dispersas en las colinas y montes alrededor de la riera.
Se encuentra cerca de la costa: aproximadamente a 4 km del mar, y a unos 30 km de la ciudad de Barcelona y muy cerca de la ciudad de Mataró.
La extensión del municipio ronda los 25,4 km².
Demografía, Administración y gobierno municipal
Según datos recientes (2024), la población de Argentona alcanza aproximadamente los 12.844 habitantes. La distribución por sexo es bastante equilibrada —6.344 hombres y 6.506 mujeres en 2024— y muestra una estructura por edades que contempla población joven, adulta y también un porcentaje de personas mayores, lo que evidencia.
Argentona depende de la administración local según la normativa catalana. El código municipal del municipio es 08009.
En las elecciones recientes (junio 2023) fue elegida alcaldesa Montserrat Capdevila Cañadas.
Historia y orígenes
El asentamiento en lo que hoy es Argentona tiene raíces antiguas, remontándose a épocas prerromanas o ibéricas, con posterior ocupación romana, como lo sugieren vestigios de época antigua. Durante la Edad Media el territorio conservó su importancia local, y muchas de sus ermitas y edificaciones medievales datan de ese periodo, sirviendo como centros religiosos y comunitarios para los habitantes de la zona. En siglos posteriores se construyeron iglesias y otras construcciones, configurando un núcleo habitado estable. Ya en los siglos XIX y XX, Argentona experimentó transformaciones con la irrupción de la industria, la migración y el crecimiento urbano, lo que le otorgó una configuración moderna sin perder su núcleo histórico ni su identidad tradicional, favoreciendo la expansión de barrios residenciales y el desarrollo de actividades económicas diversificadas.
Economía
Históricamente, la economía de Argentona se basaba en la agricultura —con cultivos como la patata, la vid, hortalizas y floricultura— gracias a la fertilidad de su entorno.
Con el paso del tiempo, la industria textil y otras actividades manufactureras y de servicios han adquirido protagonismo, contribuyendo al crecimiento urbano y demográfico del municipio.
Hoy, la combinación de actividad comercial, industria ligera, servicios y proximidad a núcleos urbanos mayores como Mataró y Barcelona configuran una economía variada, con un perfil medio de renta familiar razonable.
Patrimonio y cultura
Argentona conserva un patrimonio notable donde destaca la parroquia de Sant Julià, templo de origen medieval reconstruido en estilo gótico en el siglo XVI. El municipio reúne también importantes ejemplos modernistas vinculados a Josep Puig i Cadafalch, como la Casa Garí y la Casa Puig i Cadafalch, reflejo de su pasado residencial y veraniego. El Museu del Càntir, ligado a la tradición alfarera, actúa como centro de preservación de la cerámica local, complementado por un extenso patrimonio hidráulico con más de doscientas fuentes catalogadas. Festividades como la Festa del Càntir o la de Sant Julià mantienen vivas las tradiciones locales, mientras que el entorno natural y la cercanía al litoral integran paisaje, cultura e identidad histórica.